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En julio, Glencore presentó una solicitud para modificar su permiso ambiental, que incluye un periodo de transición de 18 meses.
La minera diversificada Glencore advirtió que la incertidumbre en el marco regulatorio de Quebec podría comprometer una inversión propuesta de US$ 300 millones en la Fundición de Cobre Horne, ubicada en Rouyn-Noranda, luego de que el concejo municipal remitiera a las autoridades provinciales una solicitud para modificar el permiso ministerial de la operación.
La compañía precisó, el 18 de diciembre, que si bien respeta la decisión del municipio, la definición final corresponde al gobierno de Quebec, instancia con la que mantiene conversaciones en curso. En ese sentido, subrayó que las decisiones estructurales previstas antes de fin de año serán determinantes para la viabilidad de largo plazo tanto de la Fundición Horne como de la Refinería Canadiense de Cobre (CCR).
En julio, Glencore presentó una solicitud para modificar su permiso ambiental, que incluye un periodo de transición de 18 meses para cumplir con el objetivo de 15 nanogramos por metro cúbico (ng/m³) de arsénico. La empresa explicó que esta prórroga forma parte de un plan integral orientado a establecer un marco regulatorio realista, estable y predecible, condición indispensable para avanzar con nuevas mejoras ambientales.
“Glencore no puede comprometerse a invertir US$ 300 millones sin la garantía de que todos los elementos de su solicitud sean aceptados”, señaló la compañía, remarcando que la previsibilidad normativa es crítica dada la magnitud de la inversión y los riesgos asociados.
Entre los requisitos considerados clave para asegurar el futuro de la fundición, la empresa mencionó la alineación del permiso ministerial con la solicitud presentada el 22 de julio, de modo que se permita implementar plenamente su plan de reducción de emisiones bajo un cronograma técnicamente viable, así como la confirmación de un marco estable para permisos futuros, ya sea manteniendo el límite de 15 ng/m³ de arsénico o estableciendo un mecanismo alternativo que reduzca el riesgo para la inversión.
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Impacto económico y relevancia estratégica de la fundición
Vincent Plante, director ejecutivo de la división de cobre de Norteamérica de Glencore, sostuvo que la disposición de la empresa para invertir es firme, pero depende de condiciones regulatorias claras.
“Nuestra voluntad de invertir y modernizar la Fundición Horne es real y seria. Sin embargo, está sujeta a una condición ineludible: un marco regulatorio estable y predecible a largo plazo, acorde con las inversiones requeridas y los riesgos asumidos”, afirmó.
Plante también destacó el respaldo local a la operación, señalando que el apoyo de trabajadores y socios refleja la importancia de la fundición para la comunidad y refuerza el compromiso de la empresa con su sostenibilidad.
Glencore subrayó que la Fundición Horne y la CCR conforman la única cadena de fundición y refinación de cobre totalmente integrada de Canadá, con un impacto económico significativo. En conjunto, ambas instalaciones generan más de 3,200 empleos directos e indirectos, aportan cerca de US$ 850 millones en valor agregado y reciclan miles de toneladas de material cada año.
Asimismo, la compañía indicó que las operaciones son seguras y que las concentraciones de arsénico han disminuido de forma sostenida en las últimas dos décadas. Según sus estimaciones, alcanzar un objetivo de 15 ng/m³ en la estación de monitoreo legal se traduciría en niveles inferiores a 7 ng/m³ en el 98% del área urbana.
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