Enlace original:
La creciente concentración geográfica de la producción, las restricciones a las exportaciones impuestas por los principales países productores y la caída de la inversión están elevando los riesgos para la seguridad del suministro de minerales críticos, según el más reciente informe Global Critical Minerals Outlook 2026, publicado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El organismo advierte que, en un contexto de mayor tensión geopolítica, garantizar cadenas de suministro resilientes para minerales como cobre, litio, níquel, cobalto, grafito y tierras raras se ha convertido en una prioridad para la seguridad energética, económica e industrial de numerosos países. Aunque se observan avances en la diversificación del suministro, la AIE sostiene que aún es necesario reforzar las políticas públicas y acelerar las inversiones para reducir la dependencia de unos pocos proveedores.
El informe revela que los precios de los minerales críticos se recuperaron durante 2025 y comienzos de 2026, tras varios años de descensos, debido al endurecimiento de las condiciones de oferta y a una creciente ola de restricciones a las exportaciones aplicadas por países productores.
Este escenario, sumado a la incertidumbre geopolítica, provocó una disminución del 9 % en la inversión destinada al desarrollo de nuevos proyectos durante 2025, poniendo fin a varios años consecutivos de crecimiento.
La AIE destaca que la concentración del suministro mundial continúa aumentando, especialmente en las actividades de refinación. Durante los últimos dos años, Indonesia concentró más de las tres cuartas partes del crecimiento de la capacidad mundial de refinación de níquel, mientras que China dominó la expansión del procesamiento de la mayoría de los demás minerales críticos.
En mercados como el manganeso, el níquel y el grafito, prácticamente todo el incremento de la oferta provino del proveedor dominante, incrementando la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro. Pese a este panorama, la AIE identifica señales positivas derivadas de una mayor participación de los gobiernos para impulsar nuevos proyectos.
Los compromisos de financiamiento público destinados al desarrollo de minerales críticos se multiplicaron por más de cuatro entre 2023 y 2025, alcanzando aproximadamente US$ 65,000 millones.
Uno de los avances más relevantes se registra en la refinación de tierras raras. Nuevos proyectos en Estados Unidos y el aumento de la producción en Malasia redujeron la participación del principal proveedor mundial desde más del 90 % en 2023 hasta el 85 % en 2025. Si los proyectos actualmente previstos entran en operación según lo programado, esa participación podría disminuir hasta el 70 % hacia 2035. Asimismo, la agencia observa que el avance de nuevos proyectos de cobre y litio está reduciendo la brecha prevista entre la demanda y la oferta durante la próxima década. Sin embargo, la AIE advierte que la diversificación aún presenta importantes desequilibrios.
Aunque numerosos proyectos mineros están siendo desarrollados fuera de los principales países productores, las inversiones continúan concentrándose principalmente en la extracción, mientras que el procesamiento, la refinación y la manufactura de productos derivados avanzan a un ritmo mucho más lento.
En el caso de las tierras raras, la capacidad de refinación proyectada fuera del proveedor dominante cubriría apenas alrededor de dos tercios de la producción minera esperada para 2035, mientras que la capacidad prevista para fabricar imanes permanentes representaría solo un tercio de la producción proyectada.
El informe sostiene que la expansión de los controles a las exportaciones ha transformado un riesgo potencial en una amenaza inmediata para la seguridad económica global. Como ejemplo, recuerda que las restricciones aplicadas por China a las exportaciones de tierras raras en abril de 2025 obligaron a varios fabricantes de automóviles a reducir temporalmente su producción.
Posteriormente, en octubre de ese mismo año, China amplió dichas restricciones. Aunque su aplicación fue postergada durante un año, la AIE estima que, si entran plenamente en vigor, podrían comprometer alrededor de US$ 6.5 billones de producción industrial anual fuera del país asiático.
La AIE también recomienda prestar mayor atención a los llamados minerales estratégicos menores, cuyos mercados son relativamente pequeños, pero cuya interrupción podría generar impactos económicos desproporcionados.
Según el análisis, estos minerales ofrecen una oportunidad para fortalecer la seguridad del suministro mediante inversiones relativamente moderadas, siempre que exista una adecuada coordinación internacional y políticas públicas consistentes.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, afirmó que enormes volúmenes de actividad económica dependen actualmente de cantidades relativamente pequeñas de minerales críticos, cuyas cadenas de suministro permanecen altamente concentradas.
No obstante, destacó que comienzan a observarse resultados positivos allí donde los gobiernos han implementado políticas específicas de apoyo e incentivos para diversificar el suministro, particularmente en el mercado de tierras raras.
Birol sostuvo que, aunque diversificar la oferta puede implicar mayores costos, ese sobreprecio debe entenderse como una «prima de seguridad mineral», equivalente a un seguro económico frente a los crecientes riesgos geopolíticos.
El informe subraya que los minerales críticos representan una fracción relativamente pequeña del costo final de muchos productos tecnológicos, por lo que el costo adicional derivado de diversificar el suministro tendría un impacto reducido para los consumidores.
Por ejemplo, los minerales críticos representan aproximadamente una cuarta parte del costo de una batería para vehículos eléctricos, pero solo alrededor del 3 % del precio total de un automóvil eléctrico promedio.
En el caso de las tierras raras, estos materiales constituyen cerca del 40 % del costo de los imanes permanentes, aunque representan menos del 1 % del valor final del vehículo.
Finalmente, la AIE advierte que fortalecer la seguridad de los minerales críticos no depende únicamente del desarrollo de nuevas minas. También será necesario superar cuellos de botella tecnológicos, ampliar la disponibilidad de equipos especializados y formar personal altamente calificado.

Email: [email protected]