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De acuerdo con un reciente estudio de Cochilco, Chile mantiene su posición como el principal productor de concentrados de cobre del planeta, pero su liderazgo disminuye drásticamente cuando se observa la etapa de fundición.
En 2025, el país vecino aportó el 22,9% de la producción minera mundial de cobre, mientras que su participación en la producción de fundición alcanzó apenas el 4,3%, según las estadísticas de Cochilco.
Entre 2017 y 2025, la participación mundial en la producción de concentrados de cobre se mantiene, aunque con señales de recomposición geográfica. Chile conserva el liderazgo, con una participación que fluctúa entre 22% y 26%.
Ahora bien, el peso relativo de Chile se ha moderado frente al avance de otros polos productivos. Perú se mantiene como segundo actor relevante, con una leve baja de 15% a 14%, mientras China permanece estable en torno a 9%–10%. Rusia y Kazajistán aumentan marginalmente su participación, Oceanía reduce su peso desde 6% a 4% y África muestra el mayor dinamismo, subiendo desde 6% en 2017 a 9% en 2025.
Este último cambio evidencia la creciente importancia de África en la oferta mundial de concentrados. Chile sigue siendo un proveedor clave, al representar cerca de una cuarta parte de la producción mundial. Sin embargo, la leve pérdida de participación y el avance de África muestran una presión creciente. En este contexto, el desafío para Chile es aumentar su participación, junto con fortalecer su competitividad.
Entre el 2003 y 2025 se observa una creciente concentración de la producción chilena en concentrados de cobre. Este producto pasa de representar cerca de 35% de la producción nacional a casi 64%, consolidándose como el eje de la matriz productiva.
En paralelo, la producción de fundición y refinería (FURE) pierde peso durante la mayor parte del período histórico, alcanzando en el 2025 su menor participación de la serie. Sin embargo, la proyección 2026–2034 anticipa una recuperación, lo que no modificaría la matriz vigente.
Los cátodos SX-EW muestran una tendencia claramente descendente. Luego de haber representado cerca de un tercio de la producción en 2003 y casi 40% en 2009, su participación cae a 21% en 2025 y se proyecta en torno a 15% hacia 2034 en Chile.
Entre 2017 y 2025, la producción mundial de cobre mina aumentó en aproximadamente 3,4 millones de toneladas. República Democrática del Congo aportó 2,34 millones de toneladas a ese incremento, equivalentes al 68,8% del crecimiento neto mundial; es decir, casi siete de cada diez toneladas adicionales. Chile mantiene su liderazgo como mayor productor, pero pierde peso relativo.
Su producción 2025 fue inferior a la de 2017 y se ubica por debajo del nivel observado en 2018. Esto refuerza la idea de una minería chilena consolidada, con dificultades para expandir producción de manera sostenida.
Perú muestra recuperación luego de la caída de 2020, pero su crecimiento es más moderado. China mantiene una trayectoria estable, mientras que Rusia emerge como un productor con fuerte dinamismo reciente.
El estudio evidencia una reconfiguración de la oferta mundial, dado el aumento de África y mayor relevancia de productores emergentes o no tradicionales en la expansión futura del suministro de cobre mina.